Cuarta reflexión semanal de Tom Wright para el Adviento

2013-07-30-10-13-34-1

 Rebelión y Promesa

Lucas 1:57-80

Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. Al oír los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella. 

Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño, y lo llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero su madre dijo: —¡No! Se llamará Juan. Le dijeron: —¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre. Entonces preguntaron por señas a su padre cómo lo quería llamar. 

Él, pidiendo una tablilla, escribió: «Juan es su nombre.» Y todos se maravillaron. En ese momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y comenzó a bendecir a Dios. Se llenaron de temor todos sus vecinos, y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas. Los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: «¿Quién, pues, será este niño?» Y la mano del Señor estaba con él. Zacarías, su padre, fue lleno del Espíritu Santo y profetizó, diciendo: «Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David, su siervo  —como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio—, salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odiaron, para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su santo pacto, del juramento que hizo a Abraham, nuestro padre, que nos había de conceder que, librados de nuestros enemigos, sin temor lo serviríamos en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días. Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor para preparar sus caminos, para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurora, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, para encaminar nuestros pies por camino de paz».

El niño crecía y se fortalecía en espíritu, y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

—–o—–

Al igual que Mateo, Lucas ancla la historia que va a contar en la historia del Antiguo Testamento. Pero, a diferencia de Mateo, Lucas amplía la historia casi en seguida para recordarnos que lo que Dios hace por su pueblo en realidad es de relevancia mundial. El primer capítulo de Lucas está repleto de ecos del primer capítulo de Samuel, del nacimiento y del llamado de Samuel, y luego del ministerio de Samuel cuando finalmente unge al rey David. Nos está diciendo que Juan el Bautista, cuyo nacimiento es como el de un nuevo Samuel, va a ungir al nuevo y verdadero Rey, Jesús, en su bautismo.

Pero en el capítulo dos, Lucas amplía esta perspectiva, porque «Aconteció en aquellos días que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuera empadronado». De repente nos encontramos no sólo en el mapa de Israel, sino en el mapa de Roma, el imperio más grande que el mundo había conocido. Y creo que Lucas quiere que saboreemos el hecho de que César en Roma emite un decreto y en el extremo lejano de su imperio, que para él era donde el diablo perdió la chaqueta, un joven y su prometida emprenden un viaje a Belén, donde nace su hijo. Este es, en realidad, el verdadero Rey que en un futuro va a hacer temblar a los césares, hasta que finalmente se arrepienten y reconocen que Él es el Señor del mundo.

Todo esto lo está insinuando Lucas por la forma en que arma la historia. Cuando llegamos a la genealogía de Jesús en Lucas, encontramos que se remonta no a Abraham, sino a Adán. Lucas nos está contando la historia de Jesús como la historia del mundo, como la historia de toda la raza humana, que es abarcada por el Dios del Antiguo Testamento, el Dios de Israel, quien ahora se revela en Jesús.

Lucas también indica, desde un principio, que esta historia es acerca del templo, el juicio sobre el templo actual y del nuevo templo que Jesús está construyendo. El Evangelio de Lucas comienza en el templo con Zacarías, quien ve una visión pero no la cree; el ángel le dice que su esposa va a dar a luz e inicialmente él no entiende. Luego, Jesús es presentado en el templo, algo que se menciona únicamente en el evangelio de Lucas. Esto continúa hasta el final de Lucas. Justo al final del evangelio, los discípulos se encuentran en el templo alabando a Dios.

Pero el templo ha estado bajo juicio. Como encontramos una y otra vez en el Antiguo Testamento, el templo en Jerusalén se ha convertido en símbolo de resistencia a la voluntad de Dios, símbolo del hecho de que Israel es duro de corazón. El templo sintetiza las dos historias que hemos visto en el Antiguo Testamento: la de la promesa y de la presencia de Dios, y la de la rebelión de Israel.

En Lucas 15, Jesús sintetiza el punto de la presencia de Dios y la rebelión de Israel en tres parábolas. Encontramos en Lucas 15, “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírlo”. Lucas contiene muchas escenas en que la gente ha organizado una fiesta y están comiendo con Jesús. Pero otros se quejan. “Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: —Éste recibe a los pecadores y come con ellos”. En otras palabras, ¿cómo podría estar anunciando el reino de Dios? Porque si realmente fuera un agente que anuncia el reino de Dios, estaría respetando, favoreciendo y pasando tiempo con nosotros que guardamos la ley—nosotros los que somos “justos” y fieles al Dios de Israel. Jesús les cuenta las tres parábolas: la parábola de la oveja perdida, la parábola de la moneda perdida y la parábola del hijo perdido, o de los hijos perdidos (porque la parábola se trata tanto del hermano mayor como del menor). Cada una de estas historias nos explica por qué hay una fiesta.

Aquí está el puñetazo: “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento”. (Lucas 15:7). Jesús está diciendo: “Cuando yo comparto con los pecadores, cuando les doy la bienvenida y los perdono, los ángeles hacen una fiesta arriba”. Lo que está diciendo es que nosotros deberíamos tener una fiesta aquí abajo también. Lo que él está haciendo, entonces, es uniendo el cielo y la tierra. Está diciendo que lo que está haciendo es la manifestación en la tierra como en el cielo de la celebración que está teniendo lugar entre los ángeles en la corte de Dios. ¡Los ángeles están de fiesta y nosotros deberíamos estar igual! El cielo y la tierra se unen.

Luego en Lucas 24 el Jesús resucitado explica cómo toda la historia de la vida y la muerte de Jesús encaja. Los dos discípulos en el camino hacia Emaús están desconcertados porque pensaban que este Jesús a quien siguieron iba a redimir a Israel, que él era el que por fin iba a hacer lo que habían estado esperando durante siglos. Pero como lo crucificaron no podía haber sido él Mesías. Pero Jesús les dice: “Lo tienen completamente al revés … ¿No era necesario que el Mesías sufriera estas cosas y luego entrara en su gloria?”.

Toda la historia es moldeada por el creador Dios, moldeada a través del Éxodo, moldeada a través de la historia desde Abraham hasta David, moldeada por el exilio y las promesas de restauración. 

Al leer Lucas, debemos verlo como la culminación de esa gran historia de las Escrituras, ahora transformada en un nuevo modo: el modo de misión, el modo de sufrimiento, el modo de santidad, el modo de seguir a Jesús hasta los confines de la tierra. 

Este texto es tomado de una conferencia de N. T. Wright que forma parte de un curso a la distancia aun no disponible, llamado El mundo multi-historia de la Biblia. Para descargar el texto en un archivo de Word, haz clic aquí rebelion-y-promesa

Anuncios
Esta entrada fue publicada en NT/Tom Wright y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s