Dispensacionalismo progresivo

Cuatro puntos de vista sobre el Apocalipsis

En esta exposición de dispensacionalismo progresivo, la perspectiva más joven, combinaremos el origen del movimiento con su descripción. En la década de los ochenta, ciertos teólogos dispensacionalistas empezaron a reevaluar el sistema y desarrollaron lo que se llama el dispensacionalismo «progresivo» o «modificado». Tal vez es muy temprano para llamar este método de interpretación una «escuela de pensamiento», pero toda la evidencia indica que esta perspectiva cobrará influencia con el paso del tiempo.

El concepto global básico para esta interpretación es el principio hermenéutico de «ya-pero-todavía-no». Esta idea fue hecha popular primeramente por un teólogo suizo de hace una generación que se llama Oscar Cullmann. El sistema interpreta la primera y Segunda Venida de Cristo por medio de la tensión escatológica. La primera dio testimonio a la inauguración del Reino de Dios, la segunda resultará con su culminación cabal. Hasta entonces, el cristiano vive con la tensión entre la época venidera (que comenzó con la primera venida de Cristo) y esta época de maldad (que será transformada únicamente con la parusía, o la Segunda Venida de Cristo). Gordon D. Fee explica bien la esencia de este método:

La base absolutamente esencial de la manera en que el cristianismo de los primeros siglos se entendió a sí mismo … es una base escatológica. Los cristianos habían creído que la época nueva comenzó con la venida de Cristo, y que especialmente a través de la muerte y resurrección de Cristo, y el regalo subsiguiente del Espíritu, Dios la había iniciado, pero que la consumación de ella sucederá cuando Cristo vuelva (la parusía). La existencia de ellos fue una existencia esencialmente escatológica. Ellos vivían «entre las dos épocas» la del comienzo y la de la consumación del fin. Dios ya había asegurado su … salvación; ya eran el pueblo del futuro, viviendo la vida del futuro en esta época presente, y disfrutando sus beneficios. Pero ellos todavía esperaban la consumación gloriosa de esta salvación. Así vivían en una tensión esencial entre el «ya» y el «todavía no».

Como resultado de interpretar la Biblia de esta manera, los dispensacionalistas progresivos se alejaron de algunos de los puntos del dispensacionalismo clásico.

(1) Los dispensacionalistas progresivos creen que Jesús comenzó su reino celestial y davídico cuando resucitó. Craig Blaising y Darrell Bock lo expresan bien:

Pedro afirma en Hechos 2:22–36 que David predijo en el Salmo 16 que su descendiente se levantaría de la muerte, incorruptible, y de esta manera, él estaría sentado en su trono (Hechos 2:30–31). Él luego explica que esta exaltación ocurrió cuando Jesús entró al cielo, según Salmo 110:1 que describe cuando el hijo de David se sienta a la diestra de Dios. Pedro declara (Hch 2:36) que Jesús fue hecho Señor sobre Israel (Sal 110:1 utiliza el título Señor cuando habla del rey sentado sobre el trono) y Cristo (el rey ungido) por medio de su acción a favor de su pueblo a bendecirlos con el regalo del Espíritu Santo … Muchos textos del Nuevo Testamento hablan de Jesús sentado sobre un trono a la diestra de Dios. Esta es la posición prometida al rey davídico y proclamada en Hechos 1:33–36. 38

(2) La iglesia no es un paréntesis en el plan de Dios, sino que juntamente con los judíos creyentes del Antiguo Testamento, la iglesia forma parte del único pueblo de Dios (compare con Ro 2:26–28; 11; Gl 6:16; Ef 2:11–22; 1 P 2:9–10).

(3) Dios está comenzando a cumplir el nuevo pacto en la iglesia (compare con 2 Co 3:1–4:6; y el libro de Hebreos).

(4) En la iglesia, Dios también está cumpliendo en parte las promesas acerca de los gentiles viniendo a adorar al Dios verdadero al final de la historia (Ro 15:7–13).

Sin embargo, con respecto a lo esencial del dispensacionalismo clásico, los progresivos están en completo acuerdo. (1) Israel estará restaurada por Dios en el futuro (es decir, hay una distinción, aunque no una dicotomía, entre Israel y la iglesia); (2) Cristo volverá a establecer su reino milenialista sobre la tierra (el punto de vista premilenialista); (3) la iglesia no pasará por la Gran Tribulación (la interpretación del arrebatamiento antes de la tribulación).

Los progresivos aplican la hermenéutica «ya-pero-todavía-no» al aspecto temporal de Apocalipsis de la siguiente manera: El aspecto del «ya» aparece en el libro a través del cumplimiento histórico durante el primer siglo de eventos asociados con la adoración del César y la persecución de cristianos por los judíos (esto es similar, pero no igual a la perspectiva preterista). El aspecto del «todavía no» de Apocalipsis se encuentra en las profecías que se cumplirán en la parusía (la mayor parte del libro, que incluye eventos como la Gran Tribulación, el Anticristo, la parusía y el milenio).

Como los dispensacionalistas clásicos, los progresivos también se enfocan en Apocalipsis 1:19 como la clave de la estructura del libro. La diferencia es que en lugar de ver este versículo como delineando tres períodos de tiempo (pasado, presente, y futuro), esta perspectiva percibe solamente dos períodos. Juan debe escribir lo que ha visto (las visiones del libro entero de Apocalipsis), divididas en dos partes: las cosas que son (la época presente); y las cosas que han de ser después de estas (la época venidera). Para Juan, la iglesia de su día vive en la época presente (caps. 1–3), pero en el cielo, por medio de la muerte y resurrección de Jesús, la época venidera ya ha comenzado (caps. 4–5). En el futuro, la época venidera descenderá a la tierra, efectuando la derrota del anticristo (caps. 6–19), y estableciendo el reino temporal mesiánico sobre la tierra (cap. 20), y finalmente el estado eterno (caps. 21–22). La mezcla de las dos épocas explica el cambio continuo entre escenas terrenales (esta época presente) y celestiales (la época venidera) en Apocalipsis.

Porque el dispensacionalismo progresivo tiene la perspectiva premilenialista, también ve el desarrollo de la historia con pesimismo. Sin embargo, la hermenéutica «ya-pero-todavía-no» modifica ese pesimismo con la creencia optimista de que el Reino de Dios ha comenzado espiritualmente, dando así gran esperanza al pueblo de Dios. Los dispensacionalistas progresivos son cuidadosos de no identificar necesariamente esta generación con la última antes del retorno de Cristo: posiblemente será así, o puede que no. Tony Campolo expresa este realismo de la tensión escatológica inherente en el dispensacionalismo progresivo.

Cualquier teología que no vive con el sentido de la inminencia del retorno de Cristo es una teología que disminuye la urgencia de la fe. Pero cualquier teología que no nos anime a vivir como si el mundo existiera todavía por miles de años es una teología que crea irresponsabilidad social.

 

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