Vivimos como Cristo (4)

Vivimos como Cristo

“Cristo no es un rey a caballo; es un rey montado en un asno. Para cuando comprendí este en la década de los años ’80, entraba a Kentucky una buena cantidad de dinero a causa de los caballos árabes que se usan en las carreras. A unos 24 kilómetros de mi casa, en una subasta, se vendía un caballo que nunca había hecho carrera alguna -un potro- por la suma de 10.5 millones de dólares. Entonces decidí preguntar el precio de los asnos en la ciudad de Lexington. Me dijeron que podía comprar un buen asno por tan sólo 65 dólares. En este hecho vi un aspecto de relevancia teológica: debido a que Jesús no fue un rey a caballo, los líderes judíos dijeron: ‘No sabemos qué hacer con este sujeto, no cumple nuestras expectativas’”.

“Hace varios años tomé la Enciclopedia Británica para leer el artículo sobre el incienso y descubrí que el incienso proviene de un árbol. ¿saben cómo se extrae la fragancia de ese árbol? Los obreros de las plantaciones rajan literalmente la corteza del árbol usando grandes cuchillos o hachas bien afilados. Entonces por debajo de la herida quitan un pedazo de corteza y esperan que el árbol derrame su sabia. La enciclopedia usa una palabra poco familiar para describir las gotas de sabia; dice que éstas brotan de la planta en forma oval. La palabra oval significa, en primer lugar, “en forma de huevo”, pero también significa “en forma de lágrima”, por lo que podemos decir que el árbol llora derramando su sabia. Luego se deja que esa sabia se endurezca. Una vez endurecida, se trituran los trozos hasta convertirlos en polvo y se le agrega un disolvente. Este árbol logra hacer que el mundo sea un lugar que huela mejor cuando pierde el fluido de su propia vida. Como cristianos, nuestras vidas son como eso. Se supone que seamos un grato olor delante de Dios, pero tan sólo podemos lograrlo al rendir nuestras vidas para Él.”

“La necesidad más grande que tiene el mundo de hoy no es la del evangelismo. Desde mi perspectiva, lo más necesario son cristianos como ustedes y como yo espiritualmente purificados para que de esta manera el Espíritu de Dios pueda obrar por medio nuestro.”

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