Entrada del blog de Tim Gombis sobre Romanos (1)

¿Qué tipo de texto es Romanos?
Enero del 2013

Hoy comienzo un curso intensivo de dos semanas de duración sobre Romanos y se me ocurrió volver a publicar esta reflexión sobre el texto de Pablo y como deberíamos leerlo por lo que es y no por lo que muchos esperan que sea.

¿Qué tipo de comunicación es Romanos? La costumbre ha sido suponer que Romanos es un tratado sistemático sobre la fe cristiana. Muchos comentarios contienen un resumen de Romanos estructurado de acuerdo a categorías teológicas sistemáticas. O sea, Pablo aborda la doctrina de la justificación aquí, la doctrina de la santificación allí y la doctrina de la elección allá.

Dicho de otra manera, si Pablo tiene algún propósito práctico, es informar a sus lectores de su teología, en un intento de establecer sus credenciales ortodoxas. Quiere lograr que Roma sea su base misionera para su objetivo final de alcanzar a España con el evangelio (Rom. 15:24).

Sin embargo, esta forma de ver a Pablo y su carta a los romanos es errónea. Pablo no inició la teología occidental abstracta y no está “tratando” diferentes doctrinas a lo largo de su carta.

Romanos es totalmente circunstancial, algo muy parecido a 1 de Corintios. Es una carta pastoral escrita en un marco apocalíptico y desde una perspectiva apocalíptica [apocalíptico=tipo de literatura bíblica que enfatiza la remoción del velo entre el cielo y la tierra y la revelación de Dios y su plan para el mundo].

Es pastoral porque Pablo se dirige a una iglesia en crisis; escribe a los hermanos para ayudarles a entender las causas de su división, para explicarles el camino a seguir, y para animarles a buscar la unidad como pueblo de Dios en Cristo. En Rom. 15:15, él dice, “En algunos pasajes os he escrito con cierto atrevimiento”, y no diría eso si estuviera simplemente tratando de comunicar teología abstracta.

Pablo dice que la conducta divisiva de los hermanos es pecado y utiliza las consignas de estos de manera sarcástica; son las mismas estrategias que usa en la correspondencia con Corinto. Creo que eso es lo que hace al hablar de “del judío primeramente y también del griego” (1:16; 2:9-10). Esta no es la estrategia misionera de Pablo sino un uso subversivo de una frase que los cristianos judíos estaban utilizando para establecer su dominio sobre sus hermanas y hermanos gentiles en los grupos de creyentes romanos.

El resultado positivo de este enfoque en cuanto a interpretación es que Romanos contiene mucho menos teología sistemática y material salvífico-histórico de lo que se ha reconocido tradicionalmente. Pablo no está reflexionando tanto sobre el amplio alcance histórico de la obra de Dios en el mundo, la historia de su juicio y su salvación, o aspectos abstractos de la Ley y el pecado. Más bien, está describiendo la realidad de las comunidades cristianas romanas, ayudándoles a ver la gama completa de realidades cósmicas que están en juego, para que puedan tomar medidas oportunas coherentes con su nueva identidad en Cristo. Romanos es completamente pastoral.

La carta de Pablo también es apocalíptica, porque reinterpreta su situación desde una perspectiva cósmica, abriendo las cortinas de la realidad física y terrenal para señalar las realidades espirituales. Él habla del pecado y la muerte no como decisiones desafortunadas que la gente toma y como algo que nos sucede al final de nuestras vidas (pecamos y morimos). El pecado y la muerte son actores en el escenario cósmico, fuerzas cósmicas hostiles que ejercen presión sobre la vida corporativa de la comunidad romana.

Lo que Pablo dice en Romanos acerca de la Ley sólo puede entenderse si nos damos cuenta de que Pablo cree que la ley de Moisés ha sido desviada y manipulada por esas fuerzas cósmicas malévolas. Dicha alianza de poder malvada y apocalíptica está corrompiendo la Ley con el fin de pervertir la obra de Dios enfocada a redimir a las comunidades por medio del Espíritu y en el nombre del Señor Jesús.

Desde este punto de vista, expresiones como “en el Espíritu” y “en Cristo” no sólo tienen que ver con el estatus de las almas humanas ante Dios, sino que son lugares reales en el mapa del cosmos. Son lugares dentro del presente siglo malo que constituyen focos de la vida de resurrección donde judíos y gentiles están unidos en comunidades que se anticipan a la era venidera. Sin embargo, estos “puestos fronterizos” de la nueva creación se encuentran en una situación precaria, ya que son los principales blancos del enemigo que busca interrumpir, disuadir y destruir. Pablo les dice a los romanos que hay otras dinámicas en juego en su comunidad y otros personajes involucrados en el drama cósmico aparte de los que han logrado derrotar hasta ese momento. La esperanza del evangelio, sin embargo, es que hay un poder a su alcance mucho mayor de lo que creen para poder triunfar sobre esas fuerzas.

Entonces, Romanos en realidad no es un tratado teológico templado sino una carta pastoral vigorosa escrita en un marco apocalíptico, exhortando a la comunidad de Roma a entender plenamente su identidad como el pueblo de la nueva creación de Dios. A ellos les corresponde señalar que la restauración de toda la creación es inminente.

El reconocimiento de que este es el verdadero carácter de la carta de Pablo se debe en parte a la ruptura de viejos paradigmas por la emergencia de la “Nueva Perspectiva”. Si bien Romanos antes se consideraba una colección de proof texts (pasajes de la Biblia a los que se recurre para sostener un argumento o posición) para nuestras teologías sistemáticas, las perspectivas más recientes nos recuerdan que nuestra lectura de la carta de Pablo debe relacionarse en un punto tras otro con la situación en Roma en el momento en que se escribió el documento.

La situación histórica a la que se dirige Pablo no está nada clara. Parece razonable suponer que las tensiones tenían que ver con el regreso de una gran cantidad de judíos cristianos a Roma después de la muerte de Claudio en el año 54 C.E. Cuando Claudio expulsó a los judíos de Roma en el año 49 C.E., surgió un liderazgo gentil entre los grupos que se reunían en los hogares y el desarrollo de patrones no judíos de la vida comunitaria cristiana.

El regreso de los judíos cristianos a las iglesias y sinagogas y posiciones de liderazgo crea tensiones. Los cristianos judíos parecen estar afirmando el trato preferencial que reciben del Dios de Israel en un esfuerzo por restablecer su prominencia dentro de la red de iglesias. Por su parte, los cristianos gentiles están haciendo hincapié en su supremacía sobre los judíos, ya que el Evangelio se ha extendido a todas las naciones.

Independientemente de los problemas reales que ocurren en la iglesia / red de iglesias romana, lo único que tenemos es la carta de Pablo a los romanos. Es decir, lo único que sabemos es cómo Pablo veía el/los problema(s) entre los cristianos romanos.

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