Posdata de La Creación Recuperada (8)

Cosmovisión entre Historia y Misión de Mike Goheen y Al Wolters

El papel de la cosmovisión en establecer el vínculo

entre el relato bíblico y la vida hoy en día

La iglesia cristiana está llamada a vivir del poder del evangelio y dar a conocer el Reino en todas las áreas de la vida humana. En parte esto significa interpretar el mundo desde la óptica del evangelio. Como hemos visto, una parte importante de eso es reconocer la estructura narrativa de las Escrituras y, específicamente, la época “ya—todavía no” del Reino como un tiempo para la misión. Surge la cuestión del valor de elaborar el relato bíblico en términos de un marco creación-caída-redención. ¿No es suficiente decir que debemos ver el mundo a través del relato bíblico o el evangelio? ¿De qué manera la reflexión cosmonológica va a ayudar a la iglesia a dar testimonio del evangelio del reino?

Reflexionar sobre el evangelio siempre ha sido necesario para preparar la iglesia para su tarea misionera. La fidelidad al evangelio no significa solamente repetir las palabras de las Escrituras. Parte del llamado de la iglesia es exponer de nuevo y explicar el evangelio a cada generación, abriendo su significado al presente. Siempre ha sido, y siempre será, necesario mostrar la significación de las Escrituras para la vida contemporánea y sus carencias. Por lo tanto, la reflexión sobre las categorías básicas del evangelio (creación-caída-redención) es parte de la tarea continua de la iglesia de responder a las necesidades actuales.

Se podría pensar en la reflexión sobre el evangelio como una tarea de mediación. Es decir, como un instrumento que transmite el poder del evangelio a la vida de la iglesia en el presente. Dos ilustraciones sirven para explicar esto punto. La cosmovisión funciona como la caja de cambios de un coche, que canaliza la fuerza del motor hacia las llantas que mueven el coche, donde el hule de la llanta descansa sobre la calle. La reflexión sobre la cosmovisión de las Escrituras conecta el poder del evangelio con la vida humana, donde ese evangelio tiene que tener efecto. Dicho de otra manera, la reflexión sobre la cosmovisión funciona como la tubería de una casa. Los tubos funcionan como canales que llevan el agua desde el depósito hasta los puntos de la casa donde se necesita a diario. El papel de la cosmovisión es canalizar el evangelio de manera que pueda satisfacer las necesidades de la iglesia en su misión al mundo.

Por lo tanto, la articulación de la cosmovisión siempre va a ser un asunto de reflexión y construcción humanas. La cosmovisión no es el evangelio: el evangelio es el poder de Dios para la salvación, mientras que la cosmovisión es un intento humano de elucidar ciertas estructuras básicas del evangelio para equipar a la iglesia para su tarea misionera. Éste es trabajo humano, y por lo tanto es falible e ubicado dentro de la historia—como cualquier articulación del evangelio. Sin embargo, es una tarea indispensable, porque cualquier contextualización del evangelio necesariamente presupone una concepción específica de la cosmovisión bíblica. Y puesto que la contextualización es un imperativo para la vida de la iglesia en el mundo, es esencial que se preste atención explícita a sus presupuestos cosmonológicos. En demasiadas ocasiones, el evangelio ha sido contextualizado mediante una cosmovisión que no le hace justicia a lo radical e “integral” del mensaje bíblico. Todo es parte de la creación de Dios, todo ha sido tocado por el poder destructivo del pecado, y todo puede participar en la obra renovadora de Dios en Cristo por medio del Espíritu.

 Conclusión

El evangelio es la fuente de nuestra vida y el recurso que utilizamos para interpretar nuestro lugar en el mundo. Ese evangelio es el elemento clave del momento climático del relato bíblico—un relato que ofrece una interpretación de la historia cósmica. El lugar de los seguidores de Jesucristo en el relato es dar a conocer las buenas nuevas: que Dios está sanando la creación del quebranto del pecado. Esto significa conflicto y sufrimiento. Exige una espiritualidad más profunda y una dependencia del Espíritu. Es el contexto en el cual tenemos que entender qué significa elaborar las categorías más básicas del relato bíblico. La articulación de la cosmovisión puede jugar un papel mediador entre el evangelio y el llamado misionero del pueblo de Dios. Es con ese fin que La creación recuperada se ofrece a la iglesia, para dotarla de herramientas en un mundo que desesperadamente necesita ver y oír la buena nueva que el Reino de Dios ha llegado: Dios está renovando la creación y todas las áreas de la vida humana a través de la obra de Jesucristo por medio del Espíritu.

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